Image Alt

KJERSTI KANESTRØM LIE & ELIDA HØEG

Ex-editoras de la revista Verdensmagasinet X. Kjersti era brigadista en Bolivia en 2008, Elida era editora del libro del aniversario de LAG del 2018.



Es importante para nosotros saber que no estamos solas y solos en esta lucha. Tenemos dignidad, recordamos la historia y nos rebelamos. Pero nos arriesgamos y necesitamos saber que hay gente apoyándonos – dijo Berta Cáceres cuando la entrevistamos en diciembre 2015.

Cáceres fundó al Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh) en 1993 y se opuso al proyecto hidroeléctrico Agua Zarca. El proyecto, que embalsaría al río Gualcarque, se comenzó a construir sin consulta previa y negaría a pueblos indígenas el acceso al río. Berta Cáceres denunciaba a la empresa titular del proyecto por violar la legislación internacional. Estaba al frente de las protestas contra la represa. Como una de las más prominentes defensoras del medioambiente y los derechos de los pueblos indígenas en Honduras, fue amenazada de muerte en repetidas ocasiones. La encontramos en forma secreta en una suite de uno de los mejores hoteles de Tegucigalpa, una estadía financiada por quienes la habían invitado a la ciudad. Berta nos contó que no podía quedarse mucho tiempo en el mismo lugar. Contó que las redes de solidaridad locales, nacionales e internacionales hacían que se sintiese más segura, pero a la vez que sabía que estaba en peligro, que su vida pendía de un hilo.

Tres meses después, el 3 de marzo de 2016, Berta Cáceres fue asesinada a tiros en su propia casa. El atentado provocó rabia y duelo en todo el continente latinoamericano y en nosotres en Noruega.

Hoy la hija de Berta Cáceres, Berta Zúñiga Cáceres, es la presidenta del Copinh.

¡Berta vive! ¡Berta presente!