Brigada de solidaridad en Nicaragua 1988

Un ejército contra el analfabetismo – liberación del desconocimiento.
Era un ejército extraño el que salió a andar. Unos de los soldados tenía apenas 14 años. Muchachas y muchachos entremezclados. Las armas que llevaban eran un abecedario, lápices y papel. El enemigo era el analfabetismo en Nicaragua.
Luego de ganar la guerra contra Somoza y la Guardia Nacional, el 19 de julio 1979, el Frente Sandinista tomó el control de un país arruinado por completo. Uno de cada dos nicaragüenses no sabía leer ni escribir y, en algunas áreas, se registraba hasta un 80 % de la población analfabeta. En la nueva sociedad que los sandinistas querían construir, era importante que todos supieran leer tanto diarios, libros como comunicados de las autoridades. El FSLN llevó a cabo una campaña nacional de alfabetización. Desarrollaron un método de enseñanza que, entre otras cosas, utilizó cajitas de cerrillos para confeccionar carteles con el alfabeto (ver la foto). Todos los jóvenes mayores de 14 años que sabían leer y escribir fueron invitados a brindar, por cinco meses, servicios en el Ejército de Alfabetización del Pueblo. Camiones llevando a jóvenes y adultos hacia el campo para dar clases. Según la UNESCO – la agencia de la ONU dedicada a la cultura, ciencia y educación – luego de la campaña, el analfabetismo en Nicaragua se redujo del 50 % al 13 %. A su vez, marcó el inicio de una profunda ampliación del sistema escolar del país.
En 1988, participé en una brigada que colaboró con la cosecha de café en Los Alpes. La brigada se alojó en la escuela de la comunidad. La escuela suspendía las clases durante toda la cosecha. El edificio escolar tenía piso y paredes de ladrillo, cerco de malla y techo de lámina. No era uno de los mejores edificios de Los Alpes pero los habitantes estaban orgullosos de su escuela. Durante la mayor parte del año, se dictaban clases para niñes en la mañana y adultes en la tarde. Les niñes, madres y padres de muchas familias compartían el gusto de «ir a la escuela».
El Comité Noruego de Solidaridad con América Latina (LAG) ha colaborado con la construcción de muchas escuelas en el campo nicaragüense