Brigada de solidaridad en Chiapas, México 2012

El 17 de septiembre de 2017 (6´Batz´ en el calendario Maya Cholqij), participaron brigadistas de Colombia y Guatemala en una acción de apoyo a los colectivos de pastoreo de renos Gåebrien Sijte og Saanti Sijte. Lo colectivos luchaban contra el proyecto de energía eólica en la montaña Stokkfjellet. Esta experiencia se convirtió en el capítulo Solidaridad sin fronteras del libro Hoy es todavía siempre, que se publicó en conmemoración al cuadragésimo aniversario de LAG.
«- Baajh vaeride årrodh! La fjella leve! ¡Deja a las montañas vivir!
Suenan los gritos en sami sureño, noruego y español. Samis, defensores del medio ambiente y otres activistes reunidos en un pequeño pueblo dentro del municipio de Selbu, estado de Sør-Trøndelag. Estamos reunidos para defender a las montañas de la contrucción de infraestructura ligada a la producción de energía eólica. La empresa Trønder Energi fue quien obtuvo la concesión para el desarrollo de esta actividad en Stokkfjellet, exactamente en el mismo lugar que se utiliza para el pastoreo de renos. Juntos a nosotras se encuentran cuatro brigadistas de Colombia y Guatemala con sus puños levantados. Están en un territorio desconocido para ellos, pero la lucha no les es ajena. La distancia entre Abya Yala y Sápmi es larga, pero les brigadistes conocen profundamente el significado de la lucha por la tierra, el agua y el territorio. También aquí en el Norte la lucha es por las lenguas indígenas, la cultura y la supervivencia de los pueblos originarios. (Fjellheim, 2018:84).
Lucha sin fronteras:
Tanto en Sápmi como en América Latina los pueblos indígenas experimentan una creciente presión sobre sus territorios y una discriminación estructural que se manifiesta en la legislación, la política y la sociedad en general. La tendencia global – que demanda más minerales, energía y recursos naturales- amenaza a las culturas y los sustentos de los pueblos indígenas. Al derecho de autodeterminación se le contraponen fuertes intereses económicos nacionales e internacionales. Quienes expresan su voz y levantan barricadas para defender sus derechos, son criminalizadas, humillados y difamades como opositores al desarrollo. Por ello, para resistir colectivamente a desafíos comunes, podría ser valioso estudiar las similitudes entre regiones diferentes, trazar paralelos y aprender de los intercambios de experiencias.
Parece que LAG empieza a reconocer que la lucha por la democracia, la justicia y la paz, también tiene que fortalecerse aquí, en Noruega. En este proceso, los brigadistas, tanto de Noruega como de América Latina, juegan un papel central. Encuentros entre territorios y luchas no sólo contribuyen a aprendizajes organizacionales mutuos, sino que fortalecen la certeza de que la solidaridad es recíproca, sin fronteras y, por ello, más poderosa. Aprendizajes y certezas que se deben hacer valer en la lucha Sami y en toda lucha contra las estructuras opresivas del capitalismo (Fjellheim, 2018:88).
Extracto del capítulo Solidaridad sin fronteras, publicado en el libro del cuadragésimo aniversario de LAG Hoy es todavía siempre, Editorial Solidaridad, (2018:84-90).