Duradera miembra del Comité de Mujeres de LAG

Estoy agradecida por este increíble viaje. Por los nuevos conocidos y las experiencias en Guatemala, que tienen una gran importancia en mi vida. La mayoría de estas vivencias surgieron a través de la colaboración con la organización de viudas CONAVIGUA ¿Cómo elegir, entre un mar de impresiones fuertes, el tema para un parche? ¡He aprendido tanto!
Llevo mucho tiempo pensando en este parche. Con el tiempo me abordó el deseo de que el parche simbolizará mis encuentros con la cultura maya. La cultura que ha reunido y dado fuerza al pueblo en sus luchas. Fue un regalo conocer a esa cultura. Las mujeres han sido visibles cargadoras de cultura con sus trajes simbólicos y coloridos.
Mucho ha cambiado desde mis primeros viajes a Guatemala a principios de los noventas – cuando la milenaria cosmovisión maya se mantenía en la clandestinidad y las ceremonias se hacían a escondidas – hasta mis últimos viajes, donde las ceremonias se desarrollaban abiertamente. Yo he tenido la suerte de participar en dichos rituales.
En la celebración de Semana Santa en Santiago Atitlan, me explicaron cómo se sincretizaron la cosmovisión maya y la religión oficial católica. Hablamos con personas que subrayaron la importancia de la cultura como una fuerza-soporte en momentos de muchos dolor.
He visto con que laboriosidad se prepara un ritual maya, diferente para cada celebración, en línea con la cosmovisión maya y su filosofía holística donde todo importa: los puntos cardinales, los colores, los olores, las hierbas y las flores, las energías. También me compartieron sus métodos de apoyo para la salud mental de personas que han experimentado guerras, violencias y abusos. Nos reconocimos en dicho campo, encontré similitudes con el trabajo de terapia creativa que se desarrolla aquí, en casa.
Las experiencias han influido en los rumbos que he elegido transitar y han sido un contrapeso a nuestra sociedad de estrés y desperdicio. He encontrado orgullo, fuerza, sabiduría y, ante todo, coraje en mujeres con historias fuertes y brutales. Me he encontrado con un pueblo al que, por años, los hombres más poderosos han querido extinguir.
Las palabras en el parche reflejan la lucha del pueblo y de las mujeres en contra de la violencia y opresión. La cultura maya ha brindado fuerza y apoyo a la lucha por una vida digna y a la protección de la Madre Tierra.
En uno de mis primeros viajes, hablé con Augustín, oriundo de una comunidad alta. Él dijo: “la cultura nos ha guiado en el transcurso de la lucha”. Esta frase está en el color amarillo del sur. En el color rojo, al este, he escrito partes de las letras de una placa que rinde homenaje a las víctimas de la masacre de San José Patcho: “Hermanos y amigos, no permitiremos que sigua esta bestialidad. Nunca más fosas clandestinas”.
Al oeste, en el color azul, están las palabras de Rosalina Túyuc (presidenta de CONAVIGUA): “La unidad, la fuerza y nuestra propia voz pueden hacernos – las mujeres -partes de la sociedad”.
En el color blanco, al norte, habla la ganadora del premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, a través de uno de sus últimos poemas: “Tierra mía, madre de mis abuelos, Quisiera calmar tu dolor, llorar tu lágrima”.
Elementos cosidos en tela negra